Cada mañana, mientras espero el metro en el andén de la línea 10, observo el mismo espacio de cemento entre las vías (la inercia de la repetición me lleva a situarme casi en el mismo lugar a diario). Allí, justo en ese lugar, hay una extraña alcantarilla de aguas sospechosamente cristalinas. Cada mañana miro fijamente esas aguas transparentes, hipnotizada. Y cada mañana atravieso los barrotes y me sumerjo mentalmente bajo el agua. Contengo la respiración y buceo, bajo el andén del metro, bajo los túneles, bajo la ciudad, bajo la mañana de lunes.
No hay ruido de trenes bajo el agua, ni se escucha esa voz que dice por los altavoces que el metro ha vuelto a estropearse, no se oye ese ruido de pasos resignados que se arrastran, ni el viento, ni nada. Todo eso queda lejos. Imagino que una vez en la superficie, en la otra, nada de eso existe, ese otro mundo no se mueve por la inercia de este mundo.
En realidad no sé que hay del otro lado. Cada mañana el metro finalmente aparece ocultando las aguas. Y cada mañana, no sé bien por que, (tal vez por la inercia de la repetición, de la costumbre), yo vuelvo a la superficie, observo como el tren se detiene, y me subo.
Tonta.
Conversa con versos
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Las cosas buenas son aquéllas que nos hacen sentir bien. Obviedad. Las
buenas personas nos hacen sentir bien. Obviedad. La buena poesía... nos hace
sentir...
Hace 3 horas

6 comentarios:
:)
Tu sabes que ese otro lado EXISTE, pero para llegar allí no tienes que entrar en ese pozo, si no en cualquiera de las personas que arrastran los pies a tu lado.
O no. En cualquiera no.
Elige a alguien y zambúllete en su interior. Si tienes suerte puede que sea profundo y cristalino (como estoy seguro que eres tú), entonces podrás bucear y flipar con ese increíble paisaje escondido. O si lo prefieres, simplemente flotar y dejarte llevar por la corriente.
Ojalá tengas suerte. Como he tenido yo.
Doy fe de que hay algunas personas, muy pocas, que llevan infinitos océanos en su interior.
piel d gallina d nuevo,es un gusto ncontrart
Quizás lleve a ninguna parte. O al mar, porque la última vez que ví unas aguas sospechosamente cristalinas en una alcantarilla, era mi pis.
Otro sueño que te aleja del mundo, enhorabuena.
¿No has pensado que esas cristalinas aguas que ves son el reflejo de tu propia alma?
Puedes zambullirte en ellas y quedarte ahí para siempre...o puedes pasar los días mirándote sin hacer nada...tu decides.
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